viernes, 26 de febrero de 2016
Video de Mac
Wiman plasma en imágenes parte del contenido de la entrevista con Mac. ¡Muy pronto en El Buque Maldito #25!
lunes, 22 de febrero de 2016
Macario Gómez; firmado Mac.
El
pasado martes 16 de febrero, y gracias a las gestiones de Wiman y David Muñoz, me
reencontraba con el extraordinario cartelista Macario Gómez (Reus, 1926), toda una eminencia, junto a Jano o Montalbán, en el arte de la confección de carteles de cine.
La
citada reunión, era el pretexto para entrevistar a Mac y repasar junto al
artista catalán su trayectoria en dicho campo; camino que iniciaba en la década
de los cincuenta y cerraba, después de más de 3.000 trabajos a sus espaldas, a finales de los ochenta con la confección del afiche para el film El placer de matar (1989), de Félix Rotaeta.
Cumplida
la misión, tras un primer encuentro en la sección Brigadoon del SITGES 2012 gracias
al cortometraje-documental de David
Muñoz Un chico de portada (El arte de Macario Gómez) (2012), donde no
fue posible realizar la entrevista por motivos laborales de un servidor, en el
próximo número de El Buque Maldito, ¡por fin!, podréis leer la interviú con Mac.
¡Todo un placer para un coleccionista de carteles de cine como yo y amante del séptimo
arte!
miércoles, 28 de octubre de 2015
EL CADÁVER DE ANNA FRITZ (2015). Héctor Hernández Vicens
El
universo fan alrededor de una estrella (actriz, actor o director) es
heterogéneo, confuso y, a veces, hasta complicado; puede pasar del simple
autógrafo y foto de rigor, hasta el apretón de manos y la eterna conversación,
no siempre fructífera y agradable para el astro y el seguidor. Pero en la opera prima de Héctor Hernández el grado de intensidad fanática —física y
emocional— adquiere otras dimensiones, oscuras y extremas, pero al final vías de
acceso a la persona idolatrada. El retrato del cosmo-fan, ahora, va más allá…
La
exitosa actriz Anna Fritz (Alba Ribas)
ha fallecido. Ya en la morgue, y en pleno proceso de saneamiento, recibe la
visita de tres jóvenes. Una “cita” colmada de instintos depravados que
transformarán la sala de autopsias en un festín de sexo, enemistad, violencia y abundante
tensión.
Incómoda,
y de premisa desagradable, El cadáver de Anna Fritz se adentra
con placidez en la necrofilia, en el camino de la maldad del ser humano ante
ciertos retos (productos del miedo) que dejan entrever el lado oscuro de las
personas. Una radiografía de la frialdad, donde los instintos hacen acto de
presencia en una cinta contundente en lo gráfico y en sus resoluciones.
De
construcción básica, una noche, un espacio y cuatro actores, y todo empujado
desde la irresponsabilidad y el ansia de los protagonistas, el realizador
balear propone un escenario donde la pérdida de valores altera las conductas
hasta lo insospechado. Un ejercicio psíquico que logra atravesar la barrera
necro-sexual hasta radiografiar la mente atroz de unos adolescentes desorientados y
empujados al vacío.
Bien
ejecutada, modesta en su producción, y también de ciertos contratiempos en
algunas secuencias (en ocasiones los arcos masculinos no acaban de ser
firmes), el film logra sus objetivos a la hora de encolerizar al espectador en una
propuesta repleta de riesgo, poco usual en nuestro cine, necesaria, y donde el
sexo y la muerte, eternas materias de estudio, se anexan y destruyen.
viernes, 8 de mayo de 2015
SWEET HOME (2015). Rafa Martínez
Filmax, instaurada todavía
en el efecto [REC] (Jaume Balagueró &
Paco Plaza, 2007), vuelve a la carga
con un título de terror donde ciertos elementos remiten nuevamente a la popular
y exitosa franquicia: el interior de un edificio para desarrollar la acción
como centro neurálgico, infinitas carreras de planta en planta, un violento gore marca de la casa (confeccionado por
David Ambit y Lucía Salanueva), Barcelona como epicentro de los acontecimientos,
accesos a unos pisos decrépitos y donde el silencio amenaza, e incluso un tema
musical, disparado desde un vinilo, con intención de adueñarse de la
atmósfera en una secuencia que nos remite claramente a la ya mencionada saga.
Instaurados los parámetros,
se presenta el debut en el largo de Rafa
Martínez, habitual de la compañía catalana en la edición de tráilers y que
ya conocía la dirección gracias al mundo del cortometraje, entre ellos el
exitoso Zombies and cigarrettes (2009), codirigido junto a Iñaki San Román.
Con guión confeccionado
a tres bandas, Martínez inclusive, y
un único escenario, el ya citado bloque, su realizador nos ofrece una feroz
visión de los desalojos cuando hablamos de vecinos milenarios que, ante la
negativa de abandonar el dulce hogar, empiezan a recibir las fortuitas
presiones. Ahora serán “los fumigadores”, un salvaje grupo integrado por
asesinos sin escrúpulos ante los ancianos barceloneses los encargados de
dirigir la batuta. Una joven y su novio que deciden pasar la noche en uno de
los pisos del destartalado edificio serán el siguiente objetivo cuando los
exterminadores deciden visitar la finca y liquidar al último vetusto; la
parejita (ella trabajadora de una inmobiliaria) tendrá las horas contadas…
De correcta duración, el home invasion que nos acontece se
desarrolla y construye de forma dinámica desde el momento que los cónyuges,
Alicia (Ingrid García-Jonsson) y
Simon (Bruno Sevilla), “parten
peras” en el inmueble y acceden los aniquiladores. Un Simon, por cierto, que
cuesta digerir debido a su extraña expresividad y al esfuerzo de aceptar su personaje, donde las incongruencias en las decisiones (también las de
Alicia) juegan en su contra; ella en cambio se adapta mejor, de modo más
natural, aunque patinando en resoluciones erróneas y pausas de exagerada
tranquilidad ante la amenaza que, en una situación "real", sería totalmente
ilógico.
Puntualizaciones que no
desmerecen su parte central, una fracción nerviosa, feroz, sangrienta, y con
unos mecanismos de construcción formales y eficaces, dotando a la
cinta de un tono compacto, claustrofóbico e intenso.
Es obligatorio realizar
una parada en su cierre, fase donde interrumpe la debilidad y donde lo
inadecuado se hace protagonista. Una incorrección, por cierto, demasiado extendida
en el cine de terror. Barreras que se pueden fracturar, no ser siempre políticamente
correctos, y aprender a aceptar que la injusticia, en muchas ocasiones, debe ganar la
batalla a la esperanza. Las normas se pueden romper, y no
siempre contentar al espectador, entre otros; toca arriesgar, continuar
por la senda del pánico hasta sus últimas consecuencias, y dejar al personal
con un mal cuerpo, ¡así también debe actuar el terror! Y es algo que Sweet
Home pedía a gritos...
jueves, 5 de marzo de 2015
OCULUS: EL ESPEJO DEL MAL (2013). Mike Flanagan
El director estadounidense
Mike Flanagan iniciaba en el 2000 su
carrera en el mundo del cine: como realizador, debutando aquel mismo año con el
largometraje Makebelieve (etapa estudiantil), y como editor de diversas
series destinadas a la pequeña pantalla; labores que, prácticamente, ejercía
simultáneamente. En 2006
dirigía el cortometraje Oculus: Chapter 3-The man with the plan
(trabajo que un servidor no ha tenido oportunidad de ver, pero debido a su
título y la información que circula por la red debió ser el génesis del film
que nos acontece…).
Con cierta demora, y de una forma bastante peculiar, la
distribuidora A Contracorriente Films estrena la película de Flanagan en un paquete llamado Sitges
Tour A Contracorriente, un envoltorio que viajará por distintas ciudades de
nuestro país siendo Madrid su punto de partida, a Barcelona llegará el mes que
viene, y que tiene a Oculus como epicentro del invento. Sus
compañeros de viaje son Zombeavers (Jordan Rubin, 2014), Lawless (John Hillcoat, 2014), ambas ya editadas en España en DVD, y The
target (Chang, 2014).
Nos centramos en Oculus.
El quinto largometraje del
yanqui se adentra, en parte, en los llamados films de casas encantadas, tan en
boga en estos últimos tiempos y además con excelentes resultados, aunque aquí
el verdadero ejecutor del mal es un enigmático espejo de siniestro pasado. El
peso del argumento recae en dos hermanos, él acusado de un crimen veinte años
atrás, en la actualidad ya en libertad, y su hermana, una joven que sigue sin
creer en la culpabilidad de su hermano. Dispuesta a desenmascarar la verdad
decide volver a recuperar el espejo, instalarlo en el nuevo hogar familiar, y
averiguar qué oculta el cristal…
Su
premisa se presenta sugestiva debido al grado de terror que el espectador debe
afrontar ante el misterioso objeto, elemento persuasivo que manipula lo
existente, y donde lo paranormal rápidamente se asienta en la narración, que,
por cierto, juega a dos bandas: el presente y, por otro lado, la infancia de
los dos jóvenes, donde seremos testigos de los sucesos ocurridos antaño en una
historia adherida a modo de extensos flashbacks.
La trama se concentra en
descubrir lo sucedido, un objetivo que ven ambos hermanos como se altera y se
transforma a medida que avanza la cinta, atrayente, pero con un progreso no
exento de problemas… la lentitud de la propuesta, adquiriendo demasiado
protagonismo e impidiendo su consolidación; planas interpretaciones en todos
los frentes (críos y adultos); un metraje desprotegido que relega el clímax al
segundo plano; abundantes explicaciones que entorpecen el trabajo del
espectador… A su favor cierta elegancia en la puesta en escena y efectismo en
secuencias puntuales gracias al soporte sónico, pero insuficiente ante un desenlace
muy obvio y excesivos minutos insustanciales.
jueves, 15 de enero de 2015
BABADOOK (2014). Jennifer Kent.
La
opera prima de Kent, lástima la demora a la hora de
iniciar su andadura en la realización viendo el excelente resultado
(lleva cerca de dos décadas centrada en la interpretación), se
saldó tras su paso por la 47 edición del SITGES - Festival
Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya con el Premi Especial
del Jurat y el de mejor actriz para su protagonista, Essie Davis;
para un servidor, insuficientes. Sin lugar a dudas el debut en el
largometraje de la directora australiana merecía mucho más... Su
aterradora visión del hogar familiar a través de los ojos de una
madre y su hijo, alimentada por la fatalidad y los monstruos que
percibe la mente del menor, se traducía en una cinta a la altura de
los grandes films de terror de estos últimos tiempos, como The
Conjuring (James Wan, 2013) o Sinister
(Scott Derrickson, 2012), ya que Babadook se
articula de secuencias que bien podría haber filmado el realizador
malayo: encuadres
impecables,
zooms aterradores,
movimientos repletos
de intranquilidad,
resonancias esculpidas
en el averno, y todo
auspiciado
de una vigorosidad
y
efectismo alucinante. Y
lo más importante: terror en estado puro.
Y
es que la historia de Amelia
(Essie Davis)
y su hijo Samuel (Noah
Wiseman) se presenta
repleta de capas, de lecturas que van más allá del terror para
trascender a un plano psicológico, de profundas reestructuras
mentales, donde la histeria
y la contaminación
que envuelven
un
hogar frío y gris, a medida
que avanza su metraje se
recrudece, sitúa
a la cinta en lo alto del panorama. Y todo gracias al libro Mister
Babadook, un cuento para
críos escrito por el mismísimo Moloch,
donde sus páginas son un llamamiento al Mal, una
senda al eterno temor de los
mortales a lo desconocido; conclusión:
la creación
de un insólito
Boogeyman.
Una
angustiosa y escalofriante pesadilla secundada por una de las mejores
secuencias vistas en pantalla y donde un inocente vehículo y sus
dos ocupantes colmarán el escenario de pánico. Y es que Essie
y Noah se infiltran en sus roles, de tal manera, que parecen
extraídos del cuento más despiadado y arrojados al infierno para
construir dos papeles memorables. De
obligada visión.
lunes, 5 de enero de 2015
ASMODEXIA: LA ENCRUCIJADA DEL MAL
La
Aventura, en su constante apoyo al género fantástico y de terror,
¡una acción muy loable y valiente por parte de Ferran
Herranz
y José
Tito!,
lanza en DVD el próximo miércoles 7 de enero el film Asmodexia
(2014),
debut en el largometraje del realizador catalán Marc
Carreté
(Barcelona, 1970) y que cuenta con Mike
Hostench,
subdirector del SITGES - Festival Internacional de Cinema Fantàstic
de Catalunya, en las funciones de coguionista.
La
cinta, adherida a las road
movie, o
walking
movie
como la denomina Carreté,
narra la historia de un abuelo (pastor evangelista) y su nieta en una contienda contra las fuerzas del Mal
y con la ciudad de Barcelona como telón de fondo; metrópoli que en
estos últimos tiempos
se ha convertido en plató improvisado de muchas producciones de cine
de terror: REC
(Paco
Plaza &
Jaume Balagueró,
2007), Los
últimos días
(Álex
Pastor &
David
Pastor,
2012), Hooked
up (Pablo
Larcuen,
2013), e incluso la coproducción entre EE.UU. y Canadá Afflicted
(Clif
Prowse &
Derek Lee,
2013), donde su tramo inicial se desarrolla también en la Ciudad
Condal.
De
título enigmático, y
donde
posesiones, exorcismos y rituales confluyen en su entramado, llega al
sistema doméstico un largometraje que durante el pasado año ha sido
programado en diversos festivales de género fantástico y de terror
a nivel mundial, ganando el premio a mejor película en Fantaspoa
2014 (Brasil) o una mención especial del jurado en Grossmann 2014
(Eslovenia). La edición en DVD, tras su estreno limitado en diversas
salas de nuestro país, contiene
además
en el apartado de extras los cortometrajes de Carreté
Mal
cuerpo
(2011) y Castidermia
(2012),
éste último codirigido junto a Xavi
Garriga.
La
entrevista que vais a leer a continuación fue publicada en la web de
Fangoria el 11 de octubre de 2013 (inédita hasta el momento en
nuestro país) con motivo del rodaje del film en el
Parc Audiovisual de Catalunya (Terrassa) durante el verano de aquel
mismo año.
¿Qué
es Asmodexia?
Yo
tengo esa virtud o defecto, no lo sé, de mezclar palabras para sacar
patologías, así que estamos en esa tesitura. Yo creo que ahora la
gente debería sacar el resto. Sumando un par de palabras creo que el
lector podrá descubrir cosas…
Tenemos
la ciudad de Barcelona como epicentro de unos acontecimientos donde
los protagonistas, un abuelo y su nieta, deben enfrentarse al Mal.
Efectivamente.
Es una road
movie,
aunque los protagonistas van a pie, pero es verdad que hacen un
itinerario hasta llegar a Barcelona donde el camino, debido al
encuentro con diversas personas, tiene mucha importancia.
En
dicho camino hallarán a una serie de personajes a la vez que ocurren
una serie de sucesos.
Veremos
a una niña o adolescente ejecutar exorcismos a consecuencia de las
enseñanzas de su abuelo, que trata de transmitir el oficio de
exorcista a la nieta.
Está
claro entonces, con estas pautas, al enemigo que deben enfrentarse
abuelo y nieta.
Como
todas las películas de exorcismos nos hablan de esta eterna batalla
entre el Bien el Mal; el Diablo y Dios; estamos un poco jugando a un
tira y afloja con estos dos poderes.
Ya que te mueves en una historia de exorcismos donde prevalece la figura del Mal,
¿te adentras en el found
footage? Terreno
muy en
boga en estos
últimos tiempos cuando hablamos de films
de
tendencia demoníaca...
No
va a ver found
footage.
No tengo nada en contra del found
footage,
me funciona muy bien cuando me lo enseñan, pero en esta película no
lo hay.
¿Qué
tal el trabajo con los actores? Comentabas durante la visita al set
de rodaje que estaba siendo duro.
De
entrada decir que tenemos un reparto de lujo con actores y actrices
como Lluís Marco, Claudio Pons, Irene Montalà, Marta Belmonte o
Mireia Ros, ésta última, a su vez, directora de cine. Un reparto
del que estoy muy contento.
Efectivamente,
el trabajo es muy físico, tenemos secuencias donde hay rituales,
forcejeos, en las cuales se produce un poco de violencia. Aunque sólo
las interpretamos siempre es un desgaste y un pequeño riesgo para
los actores. Antes de ayer Patricia Mendoza, una de las actrices, se
rompió un dedo del pie.
Pero
la pasión y la entrega que ponen todos los actores es un regalo que
me brindan, aunque comporta estos pequeños riesgos.
El
trabajo de actor requiere un esfuerzo psicológico de por sí ya que
tiene que ir cambiando de personalidad, y aquí todas las
personalidades arrastran traumas de infancia y juventud. La mayoría
de los casos relacionados con temas espirituales y de creencias
religiosas.
¿Fue
complejo el casting hasta llegar a estos actores?
Fue
largo y difícil. La figura del director de casting ha sido muy
importante.
Encontramos
a unos actores muy receptivos. Y el guión ha gustado mucho a todos
ellos. El ambiente de trabajo está siendo muy agradable y de plena
entrega.
¿Qué
tal con Mireia Ros, una figura importante dentro del cine
en Cataluña?
Es
una colaboración de la que estoy muy contento e interpreta a un
personaje de la edad del protagonista, Lluís Marcos, que, de alguna
forma, recupera con ella parte de su pasado. Forma parte de su
entorno y es un personaje oscuro y siniestro.
En
una secuencia con ella el otro día la sometíamos a un éxtasis
espiritual y quedó muy salvaje, estaba pletórica.
Retomando
la ciudad de Barcelona, ¿vais más allá de esta localización?
Es
Barcelona por un hecho muy justificado que mucho tiene que ver con el
guión y con la razón de ser de la película, lógicamente ahora no
lo puedo contar ya que es el desenlace final. Y no podría ser en
otra ciudad, tiene que ser Barcelona.
Aunque
no paseamos mucho por la ciudad, el desenlace, el final del trayecto
de este itinerario, es Barcelona.
¿Qué
otras localizaciones habéis tenido?
Hemos
rodado también en un pueblo que se llama Mura y en algunos espacios
fascinantes y siniestros entre las ciudades de Terrassa y Martorell.
Se
han cuidado mucho las localizaciones para tener espacios sugerentes
donde transcurre la acción.
También
han paseado los protagonistas por el Parc Agrari del Baix Llobregat
donde por un momento parecía que estábamos en el Mississipi.
¿Una
labor compleja las localizaciones?
Las
localizaciones las empezamos a trabajar, Xavi Garriga y yo, meses
antes del rodaje. Nos dábamos paseos buscando estos espacios ya que
iban a ser de vital importancia en la película. Queríamos incluso
rodar en el Seminari Conciliar de Barcelona, coger una imagen
exterior, pero con la iglesia topamos y no pudimos rodar. Tuvimos que
hacer un cambio y ya está.
¿Cómo
está transcurriendo el rodaje en el Parc Audiovisual de Catalunya,
anteriormente el Hospital del Tórax? Un lugar repleto de un aura
misteriosa y punto neurálgico para los amantes de las ciencias
ocultas y la parapsicología.
El
primer día que empezamos a rodar fue en la parte subterránea del
Tórax y la cámara, allí abajo, no funcionaba; tampoco la segunda
unidad que llevábamos. Chequeábamos la cámara fuera, entrábamos,
y no funcionaba. Salíamos y sí que funcionaba. Volvíamos a entrar
y tampoco funcionaba. Decidimos cambiar el cuerpo de cámara y
sucedía lo mismo.
Al
final la pusimos en marcha fuera y entramos con ella grabando.
El
primer maleficio del rodaje.
¿Habéis
tenido más casos de experiencias paranormales?
La
verdad es que no, pero cualquier cosa que pasa ahora le buscas la
relación ya que el lugar es siniestro y fascinante.
Cuando
el año pasado rodamos aquí el cortometraje Castidermia
ya me fascinó.
Al
margen de estas anécdotas, supongo que estar rodando allí, con
todas las producciones que se han llevado a cabo y los realizadores
que han trabajo en ese marco tan escalofriante, Jaume Balagueró,
Paco Plaza o Eugenio Mira, deber ser toda una experiencia
satisfactoria.
Estoy
encantado de poder trabajar en este espacio de forma profesional con
mi primer largometraje. El otro día, por ejemplo, coincidía con
Balagueró, nosotros entrábamos y ellos estaban ya en el último día
de rodaje de REC
4.
Eugenio
Mira rodó aquí también parte de Agnosia.
Y el año pasado, rodando nosotros Castidermia,
él estaba rodando Grand
Piano.
Parte
de nuestro equipo ha estado también en estas producciones. La verdad
que estoy encantado de poder ser parte de este grupo. Me siento un
privilegiado e intento disfrutarlo.
Hemos
podido ver en el set de rodaje al equipo de Ugamuri FX, que ya se
encargaron de la confección de los efectos especiales de maquillaje
de tus dos anteriores cortometrajes. ¿Vuelves a contar con el mismo
equipo de tus anteriores propuestas?
He
respetado mucho a la gente que ha estado anteriormente conmigo.
Mónica
(Ugamuri FX) ha estado desde el principio, y continuará.
Llorenç
Mas, el director de arte, o Xavi Garriga, el director de fotografía
y una figura muy importante dentro de la película, al igual que
otras personas del departamento técnico, vuelven a estar a mi lado.
Deduzco
entonces que estamos ante un grupo reducido pero compacto e
implicado.
Exactamente,
estamos un poco en familia. Es un equipo de 35-40 personas.
Tratándose de un largometraje es un equipo reducido, pero compacto y
muy bien avenido. Algo que hace que cada día cumplamos con los
objetivos de planificación, y que las secuencias y planos luzcan.
¿Qué
películas han podido servirte de referencia a la hora de
confeccionar Asmodexia?
Mis
referentes son indiscutiblemente las películas que vi en mi etapa de
juventud y adolescencia, son las que han dejado más huella. El
exorcista
o La
semilla del Diablo
podrían ser dos claros ejemplos. Y luego películas más
comerciales, films de Wes Craven o John Carpenter, películas
que
me han marcado.
Tras
dos cortometrajes, Mal
cuerpo
y Castidermia,
¿qué tal el salto al largometraje?
Al
principio ha sido un poco de shock… Rodar un cortometraje es un
ejercicio entre amigos, aunque le dediques muchas horas, y el
largometraje implica un alto grado de exigencia muy superior al
cortometraje.
Formalizar
muchos objetivos diarios y semanales es una de las máximas pautas,
normativas que los miembros del equipo tenemos que respetar.
Un
orden establecido que al principio cuesta adaptarse a él.
La
película está escrita por ti junto a Mike Hostench, subdirector del
SITGES - Festival Internacional de Cinema Fantàstic de Catalunya.
¿Cómo ha sido el trabajo en conjunto?
Yo
tenía una buena idea original. La compartí con Mike, quizás, una
de las personas que más guiones de género de terror ha leído en el
planeta. La idea le gustó y escribimos el guión conjuntamente, nos
pusimos a trabajar. Escribíamos los dos, poníamos ambos los textos
en común, y comentábamos todos los puntos, pero el peso de Mike en
la factura final del guión es muy importante. Es indiscutible que la
mano de Mike está muy presente. Un placer haber trabajo con él. Y
muy contento con el resultado final.
En
2012, dentro de la sección Sitges Coming Soon, vimo un avance de una
serie relacionada con fenómenos paranormales que ibas a dirigir. ¿En
qué estado se encuentra dicho proyecto?
Cierto.
Se llama Sheol,
la región de los muertos.
Es un proyecto que he escrito y desarrollado con Xavi Garriga y
esperamos poder recuperar más adelante, una vez finalizada la
película. Un proyecto muy interesante y en el que hemos trabajado
mucho.
¿Quizás
alguna de esas historias tiene relación con Asmodexia?
No.
La historia de la película es algo completamente independiente.
Para
Ms Entertainment, la productora de Asmodexia,
es también su debut en el mundo del cine. ¿Fueron complicadas las
negociaciones para que financiaran un título de terror?
Con
Emili Pons, el presidente de Ms Entertaiment, hablábamos de arrancar
un proyecto basado en la ilusión, de hacer algo juntos, y de tratar
de hacer cine de una forma distinta o viable. Luego llegó la idea de
escribir un guión junto a Mike.
Una
vez terminado fue testeado por parte de diversos expertos nacionales
e internacionales, con unos datos muy positivos, algo vital para los
productores.
También
me consta que Ms Entertainment encargó un estudio de mercado sobre
el cine de terror. La jugada por parte de la productora está muy
estudiada, pero el riesgo en estos tiempos es evidente, y más siendo
un debut en el largometraje. Está siendo un trabajo muy profesional
de la productora y además un proyecto a medio y largo plazo y con
Asmodexia
como primera producción. En estos momentos ya tienen otros guiones
sobre la mesa que están estudiando.
Exactamente.
Es un proyecto con continuidad, con la filosofía de producir
contenidos de medio y bajo coste, pero con un estándar de calidad
alto, y contenidos de terror en forma de película o serie. Distintos
formatos, pero siempre en esta vía.
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